Esta es la hitoria de como en un solo día puedes pasar de vivir en el más grande de los suburbios, infestado de putas y tabaco barato, a un agradable apartamento con piscina, gimnasio y otras comodidades.
Martes 8 de octubre, otro caluroso dia en Singapur. Era nuestro segundo dia de
trabajo y a medio día habiamos quedado con un
vendedor el cual nos iba a enseñar unas cuantas
propiedades, sin sospechar para nada que dicho vendedor iba a convertirse en nuestro
ídolo personal. De toda la gente que he conocido en Singapur, puedo decir con toda seguridad que este es el
más grande.
Nada más entrar y presentarnos, ya nos estaba indundando con información sobre el
mercado inmobiliario, nos entrega unos recortes de periódicos con noticias que hacían relación a lo
caro que esta la vivienda y lo rápido que suben los precios, era una manera fina de decirnos,
ir abriendo vuestros ojetes. Una vez le comentamos el
precio que estabamos dispuestos a pagar empezó la aventura.
Los apartamentos en singapur suelen ser bastante completos. Aparte de la casa en sí, tienen varias instalaciones para uso y disfrute de sus inquilinos, tales instalaciones suelen incluir piscina, gimnasio, pistas de tenis, frontón, jaccusi, etc Tienen muy buena seguridad, hay una caseta en la entrada con unos cuantos guardas controlando el berengenal, estos guardas juegan un papel muy importante en esta historia, ya que se enfrentan a nuestro ídolo, pero cada cosa a su tiempo...
El primer piso que nos enseñó era bastante grande, vamos, que podiamos hacer un
tres contra tres en el salón sin ningun tipo de problemas. Las instalaciones también estaban muy bien, una gran piscina, pistas de tenis...y como ya nos oliamos, al decirnos el precio supimos que se escapaba bastante de lo que andabamos buscando.
El segundo piso era una maravilla, la piscina era tan larga que tenía que ponerme de puntillas para verla entera. El interior de la casa era todo nuevo y decorado con muy buen gusto, tanto yo como Ismael nos
enamoramos inmediatamente, de la casa claro...lo cual era una señal de lo que iba a venir a continuacion, el
hachazo, así que decidimos seguir soñando y proseguir con la busqueda.
Un curioso detalle era el rollo
mafia que se gastaban los
vendedores. Resulta que algunas casas iban por otro
intermediario más a parte de tu vendedor, entonces el otro vendedor nos esperaba y nos enseñaban la casa juntos. Después se reunian y cuchicheaban
sospechosamente para discutir precio, hay que tener en cuenta que el agente de la casa no sabía por cuanto nos la iba a vender nuestro vendedor, así que era un
"toma-daca" en toda regla.
El viaje siguió y al salir de la segunda casa yo ya estaba reventado. Preguntamos cuantas más nos quedaban por ver todavía y si por favor nos podía llevar a ver de una vez una de
precio asequible, a lo cual respondio...
"Aun quedan cinco, y la barata os la enseñaré al final" y se quedo tan pancho...Total, que si para ver dos casas habiamos tardado una hora, estaba claro que nos ibamos a pasar el resto del dia con este
personaje.
Yo estaba
reventado en el asiento de atrás, así que
Ismael es el que
conversaba todo el rato con el
vendedor, y da la casulaidad que el vendedor también era de palabra fácil, y una vez cogieron confianza empezó la conversación sobre temas que poco tenían que ver con el mercado inmobiliario, perdón, ¿he dicho temas?, realmente podria cambiar ese plural y usar otro,
tias, por lo que empezamos a hablar de tias.
Resulta que a
Derrick, así se llama el vendedor, le encantaban las
occidentales, prueba de ello era que estaba
casado con una polaca, la cual conocimos esa misma noche y debo decir que el hombre
no se podia quejar. Yo supongo que también era bastante
putero, o lo fue en su dia, ya que al comentarle donde estaba alojado, me dijo de tenía que
probar una de las
prostitutas de la zona, que estaban muy bien, yo me empecé a reir como para seguirle la broma, pero su semblante permaneció serio como el del Rey en el mensaje de navidad, así que deje de reirme.
Era divertido que cada vez que entrabamos en un apartamento teníamos que explicar a los
guardias que veníamos para ver una casa. Derrick, antes de que el guarda le dijera algo siempre se le adelantaba y decía
"drop off, drop off" entonces nos habrían la barrera y nos permitían pasar. Normalmente los guardias te decían donde tenias que aparcar, pero eso a Derrick le importaba un pepino y aparcaba donde le daba la gana, que solía ser justo en frente de la casa a visitar con medio coche subido a la acera si hacia falta. Este comportamiento le llevo a tener un ligero problemita con los guardias de un apartamento, que curiosamente y por caprichos del destino, es el apartemento donde
apaciblemente vivimos.
Era la quinta o sexta casa que visitabamos, al llegar y decir el correspondiente
drop off, que por cierto, a estas alturas ya era Ismael el que lo decía, el guardía le invitó a
aparcar en un sitio que estaba un tanto lejos, unos 10 metros, de la casa que ibamos a visitar. Así que Derrick hizo caso omiso y aparcó enfrente de la casa. Cuando nos bajamos del coche Ismael y yo nos damos cuenta de que los guardias nos estan
berreando y haciendo señales para que vayamos para allá, pero Derrick ya habia salido pitando y estaba dentro del portal habriendo la puerta con la
tranquilidad que le caracterizaba, nosotros le indicamos la situación pero lo único que respondió fue un sonido de "bej" seguido por una expresion facial de
que les del por el culo.
Finalmente entramos a ver la casa, en ella vivía una familia con tres o cuatro niños. De tamaño estaba bastante bien aunque se antojaba algo sucia y descuidada, pero cuando nos dijo el precio supimos que esa era la casa que estabamos buscando. Las instalaciones no son tan buenas como las de otros que vimos pero tampoco estan nada mal, una gran piscina, un mini gimnasio, sala de estudios (ya ves tu para que...) y poco más.
Vimos dos pisos más, por compromiso que por otra cosa, ya que teniamos claro con cual nos ibamos a quedar.
Una vez vistos todos llegó el momento de
elegir, nosotros lo teniamos claro así que la elección fue
fácil, pero ahora había un
problema...Había que
volver al mismo apartamento a cuyos guardias Derrick había
despreciado, tanto al entrar como a la salir.
Esta vez se porto muy bien, al llegar los guardias no le dejaron pasar, el les dijo que sería bueno y aparcaría donde ellos le dijeran. Nos dejaron pasar pero después de aparcar llamaron a Derrick para que fuese ha hablar con ellos y después de tres o cuatro minutos de conversacion le dejaron libre. Al preguntarle si había algún problema lo único que exclamó fue un gesto de
"menudos toca pelotas". Esta vez nos enseño las instalaciones y poco más.
Por la noche quedamos con Derrick y su mujer para
firmar y dar un
adelanto, dicho adelanto lo dimos aparcado en el
parking de mi hotel, o sea, en pleno centro de actividad
putera. Imaginaos tres hombres y una mujer en un 4x4 en un barrio de putas moviendo muchos billetes de mano en mano, ¿que pensariais?
Así
acabó el duro día de busqueda de casa, luego vino lo puta que lo pasamos para pagar ingestas cantidades de dinero en un periodo muy pequeño de tiempo, sin tener cuenta bancaria ni permiso de trabajo y solo pudiendo sacar una cantidad limitada en los cajeros de nuestras cuentas españolas, pero eso es otra historia...